¿Tienen razón los ingenieros o deben seguir los consejos de los comunicadores?
Al conocerse que los iPhone y los iPads registraban los movimientos de sus usuarios -iOS location tracking- se generó una fuerte controversia que puso en duda la credibilidad de Apple. Pocas veces esta compañía, que es una de las más admiradas del mundo, sintió tanta presión.
Por esta aplicación, la compañía ha estado en la mira de los grupos defensores de la privacidad, políticos y medios de comunicación y estaba en proceso una audiencia en el Congreso de los EEUU para que la compañía explicara la situación.
En pocos días, su imagen de innovación se transformó en “enemigo público”, en controlador, un policía de los movimientos de la gente. Es algo lógico, la privacidad es una de las mayores preocupaciones en esta época y no sólo Apple tuvo problemas. Recordemos lo sucedido con Facebook hace poco más de un año.
Pero el tema no termina ahí. Mientras decenas de miles de centímetros con críticas eran publicados en los principales diarios del mundo y millones de tweets con quejas daban la vuelta al mundo, Apple decidió mantener silencio.
Esta no es una actitud nueva en Apple. Cuando la antena del nuevo iPhone tuvo problemas de recepción, la compañía recién se comunicó con la opinión pública luego de varias semanas de rumores y quejas de los compradores. Si bien lo hizo con la solución, debió soportar críticas por su inacción.
A poca más de una semana del inicio de la controversia, Apple anunció la actualización del software iOS 4.3.3 que resuelve el problema. La solución es muy fácil. Al conectarse con iTunes, quienes utilicen iPhones o iPads pueden eliminar los datos ya recolectados y reducir la cantidad de información que se recolecta e incluso eliminar esta función.
Luego de una semana de silencio, Apple solucionó el problema y lo hizo de la mejor forma posible. Pero esa semana de silencio generó juicios y pedidos de información por parte del Congreso.
Ante eso, Steve Jobs comentó que cuando se los acusa de hacer algo malo, lo primero que hacen es averiguar la verdad, lo que pasó. En este caso eso les tomó algunos días. Luego tuvieron que definir la solución y esto también tomó algunos días adicionales generando esa semana de espera para la opinión pública.
Parece que la cultura Apple es lograr una solución sin comunicar nada en el proceso.
¿Es correcto lo que hace Apple y Jobs? Inicialmente parece que no. Él pudo haber dicho lo que estaban haciendo una semana antes y luego informar la solución en los plazos que lo anunció. Pero parece que en la compañía prevalece “la cultura de ingenieros”.
Si la solución llega rápido, posiblemente el daño sea casi inexistente para una compañía que tiene tanto crédito en su haber. ¿Qué pasará si la solución se demora en llegar?
Para reflexionar.
Por esta aplicación, la compañía ha estado en la mira de los grupos defensores de la privacidad, políticos y medios de comunicación y estaba en proceso una audiencia en el Congreso de los EEUU para que la compañía explicara la situación.
En pocos días, su imagen de innovación se transformó en “enemigo público”, en controlador, un policía de los movimientos de la gente. Es algo lógico, la privacidad es una de las mayores preocupaciones en esta época y no sólo Apple tuvo problemas. Recordemos lo sucedido con Facebook hace poco más de un año.
Pero el tema no termina ahí. Mientras decenas de miles de centímetros con críticas eran publicados en los principales diarios del mundo y millones de tweets con quejas daban la vuelta al mundo, Apple decidió mantener silencio.
Esta no es una actitud nueva en Apple. Cuando la antena del nuevo iPhone tuvo problemas de recepción, la compañía recién se comunicó con la opinión pública luego de varias semanas de rumores y quejas de los compradores. Si bien lo hizo con la solución, debió soportar críticas por su inacción.
A poca más de una semana del inicio de la controversia, Apple anunció la actualización del software iOS 4.3.3 que resuelve el problema. La solución es muy fácil. Al conectarse con iTunes, quienes utilicen iPhones o iPads pueden eliminar los datos ya recolectados y reducir la cantidad de información que se recolecta e incluso eliminar esta función.
Luego de una semana de silencio, Apple solucionó el problema y lo hizo de la mejor forma posible. Pero esa semana de silencio generó juicios y pedidos de información por parte del Congreso.
Ante eso, Steve Jobs comentó que cuando se los acusa de hacer algo malo, lo primero que hacen es averiguar la verdad, lo que pasó. En este caso eso les tomó algunos días. Luego tuvieron que definir la solución y esto también tomó algunos días adicionales generando esa semana de espera para la opinión pública.
Parece que la cultura Apple es lograr una solución sin comunicar nada en el proceso.
¿Es correcto lo que hace Apple y Jobs? Inicialmente parece que no. Él pudo haber dicho lo que estaban haciendo una semana antes y luego informar la solución en los plazos que lo anunció. Pero parece que en la compañía prevalece “la cultura de ingenieros”.
Si la solución llega rápido, posiblemente el daño sea casi inexistente para una compañía que tiene tanto crédito en su haber. ¿Qué pasará si la solución se demora en llegar?
Para reflexionar.

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